Hoy conocimos la estatua de la libertad más de cerca... Tomamos un ferry que nos llevó directamente a su isla, pero no se podía subir al pedestal porque estaba en reparación... Para entrar al ferry hicimos una cola larguísima, esperamos como 2 hs, después nos dimos cuenta que incluso había muchos estadounidenses porque ese día empezaban las vacaciones de otoño...
Una estatua bellísima y triste antes de subir al ferry...
Juan tan enojado con la espera que casi se come la estatua...
Al fin legamos!!!
De atrás...
Impresionante la diferencia del paisaje cuando estaba las torres gemelas... Recién ahi tomamos conciencia de lo inmensa que eran!
Libertaaaaaaaaaaaad!
El ferry también te llevaba a la isla de los inmigrantes, donde antiguamente había un hospital y un sector de cuarentena para los que llegaban al país.
Una foto actual que nos remonta a aquel entonces...
De regreso en Manhattan, en la plaza donde se toma el ferry, una escultura que fue rescatada del 11 de septiembre, toda abollada...